El secarropas entró justo en el baúl del auto. Entre el tanque de gas y el electrodoméstico que acababa de comprar ya no quedaba lugar para las bolsas con mercadería. Adriana decidió llevarlas con ella en el asiento trasero. Pero cuando extendió la mano para agarrar el picaporte de la puerta del auto los dedos le bailaron en el aire: el taxi que la iba a llevar desde el hipermercado de la avenida Roca hasta su casa en El Colmenar ya no estaba en su lugar. Ella vio cómo se alejaba con el secarropas a cuesta mientras ella se quedaba a pie.
La indignación que causan algunas de las actitudes de los taxistas y las condiciones en las que debe viajar el pasajero se pueden expresar con números. La subdirección de Sutrappa de la Municipalidad recibe quejas en el número de la institución (0810-555-3877) y sus inspectores las anotan en la calle.
El mal estado en el que se encuentran los vehículos representan el 20% de las denuncias (justamente, el Concejo Deliberante capitalino aprobó el martes una ordenanza que permite que los autos modelo 97, 98, 99 y 2000, que deberían haber salido de circulación, sigan andando hasta noviembre). El 15% de los reclamos se originan por los relojes que marcan tarifas más altas que las que corresponde. La falta de limpieza dentro de los autos representa el 5% de las quejas, y una cifra similar corresponde a que en la mayor parte de los vehículos no están las fichas que identifican a los choferes.
Adriana, la ama de casa de 43 años que se quedó con las bolsas en la mano en la puerta del hipermercado, tuvo suerte: un policía que se encontraba en la zona logró detener al taxista ladrón y ella recuperó el aparato que acaba de comprar.
De todos modos, su caso no parece ser aislado. El subdirector del Sutrappa, José Abregú, explicó que recibieron muchas denuncias de personas afectadas en los supermercados y en la estación del ferrocarril Mitre. Por esa razón realizan operativos sorpresa en esos lugares. "Tenemos denuncias sobre que algunos choferes se van con el equipaje cuando el pasajero se baja del auto o que cobran tarifas desmedidas", relató el funcionario.
"Muchas veces los afectados prefieren no denunciar por temor a terminar envueltos en un trámite burocrático. Pero nosotros queremos que denuncien en el 0810 (en forma anónima) o en Sáenz Peña 56 (personal). Para que podamos hacer la investigación necesitamos que presenten el número de la chapa patente y de la licencia", aclaró Abregú. Y sí: hay tantos taxis en la ciudad (se calcula que uno cada 86 personas) que encontrar a los infractores puede ser difícil en medio del océano de coches blancos con plafones amarillos.